sábado, 18 de diciembre de 2010

Trapuchón




Aquí os presento a Trapuchón es una muñeca Waldorf que nació en Rialp al amor de la lumbre.
Está hecha de algodón y su simpleza no le quita protagonismo a sus múltiples expresiones y a la dulzura que transmite. Esta delicada muñeca activa la imaginación de los niños y su ligera apariencia hace que se enternezcan los corazones más duros. Jordi le dice "La Cosa" y Trapuchón o La Cosa es capaz de mover montañas si se le mira directamente a los ojos. Es capaz de expresar tristeza, alegría, ternura, o lo que necesitemos en ese momento, es como un reflejo de nosotros mismos y como este es un regalo para Arnau es el reflejo de su inocencia y su candor.
No he hecho un paso a paso, pero en este tutorial podréis hacer vuestro muñeco.
Es importante que esté presente, en la elaboración del muñeco, el niño a quien se lo vayáis a regalar. En el caso de Arnau, estábamos en el proceso de la cabeza y mientras Jordi, me sujetaba la cabeza, yo le ataba el cuello y Arnau iba acariciándole la cara al Trapuchón inacabado y diciéndole apooooo, apooooo que en el lenguaje arnauenco significa guapo. Fue una experiencia muy emocionante y los tres quedamos encandilados con nuestras seis manos encima de un cuadrado de algodón. Con las caricias de Arnau y los tirones para apoderarse de él y darle galletas hicieron inolvidables los primeros minutos de Trapuchón en nuestras vidas.




Se me olvidaba deciros, que Arnau duerme con Trapuchón desde que un día vino Miquel a casa. Miquel es el hijo de unos amigos que nació un mes antes que Arnau. Nuestra sorpresa fue al ver a Miquel en la cocina acunando a Trapuchón y lo curioso es que eligió a Trapuchón y no a otro de los que tiene Arnau.
Arnau al verlo se puso muy triste y me miraba con mucha pena, como diciéndome ¿como es posible que Miquel haya entrado en mi cuarto y se haya apoderado de Trapuchón y tu no se lo hayas impedido?. La verdad es que estaba feliz viendo el forcejeo de ambos niños por una cosa tan simple. Miquel le chupaba la cabeza y Arnau tiraba de los brazos de Trapuchón. Después de este incidente esa misma noche Arnau se llevó a Trapuchón a la cama y no sale de ahí nunca, supongo que por miedo a que tengamos visita de nuevo y la cama familiar es un lugar seguro y demasiado íntimo.
Estos niños cada día nos sorprenden más... y nos demuestran que solo necesitan amor y cosas muy sencillas y llenas de ternura como Trapuchón.
Os pongo la secuencia del forcejeo, no es que sea cruel, es que la vida tiene eso momentos duros y momentos buenos y la valoración de los buenos es tener ese yin yan presente.
No os preocupeis que la mamá de Miquel le hará un Trapuchón.





Y su final feliz.

2 comentarios:

  1. Softearthart Thanks, I visited your blog and I love it. You are an artist with the wool carded figures, very delicate.

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